Nashaa representa el “Milagro de la Flor”. Hace referencia a ese breve y precioso momento en que el desierto se tiñe de color tras una lluvia inesperada.
Küyaa hace referencia al “Centello” o al “Reflejo del Metal sobre el Agua”. Es la palabra que describe ese punto de luz que hiere la vista cuando el sol golpea una superficie líquida o pulida.
Kai’aa, este nombre simboliza la energía vital, la claridad y la fuerza espiritual del astro que rige la vida en el desierto, representando a una persona radiante, con liderazgo y profundamente conectada con la naturaleza y la protección divina de sus ancestros.
Jütpaa es la representación de la mujer que lidera. Los taches simbolizan las estrellas que guían en la noche, y el cuero es la piel resistente que desafía los elementos.
En lengua Wayuu, Ma’i es la Tierra. Esta línea rinde homenaje al suelo de la Guajira; el café representa el territorio y el rosa los matices de la vida que brota de él.
Geometría de vida. Basado en uno de los Kaanas (diseños) más detallados que representa la perfección de la naturaleza en formas circulares y repetitivas.
En la lengua ancestral, Ayare evoca la idea de “Envolver con luz”. Representa esa bruma ligera que aparece en el desierto al amanecer, donde el aire parece tener cuerpo pero sigue siendo transparente.